El diseño web enfocado en ventas va más allá de lo visual: guía al usuario, reduce fricciones y facilita decisiones. Desde el primer clic, el visitante debe saber qué hacer y por qué hacerlo. Un sitio llamativo es importante, pero si no convierte, no cumple su propósito. Cada elemento debe tener un propósitoColores, botones, textos y estructura...